
La Dirección General de Aduanas (DGA) dio marcha atrás este lunes a su decisión de prohibir la importación de pacas con ropa usada y aclaró que esa actividad está reglamentada por el Consejo Nacional de Zona Franca y el Consejo Nacional Desarrollo Fronterizo.
En una declaración, el director de la DGA, Rafael Camilo, admitió que los dos organismos han autorizado a empresas a importar pacas de ropa usada, que son clasificadas y vendidas en el mercado nacional.
Agregó que esa institución siempre protegerá el comercio nacional y la economía de los sectores más pobres y vulnerables, y que en ese sentido no se afectarán los denominados mercados de las pulgas ni tampoco el envío de ropa, zapatos, alimentos y otros artículos que mandan dominicanos desde el exterior a sus familiares en la República Dominicana.
La decisión de Aduanas concitó el respaldo de las industrias textiles y comerciantes de grandes toneladas, pero a la vez un rechazo de amplios sectores de la sociedad dominicana, incluso de la alta dirigencia política, por los efectivos negativos que tendría sobre la economía, por la cantidad de personas vinculadas a ese negocio.
Camilo precisó, no obstante, que a través del negocio de la importación de ropa usada desde Estados Unidos se pudo detectar que numerosas “mudanceras”, son utilizadas para entrar miles de dólares al país provenientes del lavado, armas, municiones de distintos calibres, pertrechos militares y motocicletas desarmadas, entre otros artículos.
La Dirección General de Aduanas (DGA) dio marcha atrás este lunes a su decisión de prohibir la importación de pacas con ropa usada y aclaró que esa actividad está reglamentada por el Consejo Nacional de Zona Franca y el Consejo Nacional Desarrollo Fronterizo.
En una declaración, el director de la DGA, Rafael Camilo, admitió que los dos organismos han autorizado a empresas a importar pacas de ropa usada, que son clasificadas y vendidas en el mercado nacional.
Agregó que esa institución siempre protegerá el comercio nacional y la economía de los sectores más pobres y vulnerables, y que en ese sentido no se afectarán los denominados mercados de las pulgas ni tampoco el envío de ropa, zapatos, alimentos y otros artículos que mandan dominicanos desde el exterior a sus familiares en la República Dominicana.
La decisión de Aduanas concitó el respaldo de las industrias textiles y comerciantes de grandes toneladas, pero a la vez un rechazo de amplios sectores de la sociedad dominicana, incluso de la alta dirigencia política, por los efectivos negativos que tendría sobre la economía, por la cantidad de personas vinculadas a ese negocio.
Camilo precisó, no obstante, que a través del negocio de la importación de ropa usada desde Estados Unidos se pudo detectar que numerosas “mudanceras”, son utilizadas para entrar miles de dólares al país provenientes del lavado, armas, municiones de distintos calibres, pertrechos militares y motocicletas desarmadas, entre otros artículos.
Manifestó que debido a esas acciones fraudulentas la DGA redobló sus controles en los puertos y aeropuertos, a fin de contrarrestarlas.
Igualmente, el titular de la DGA, Rafael Camilo, dijo que esa institución tiene la responsabilidad de que se cumplan los controles sanitarios con artículos y tipos de ropa usada que deben estar certificadas y libre de contaminación para garantizar la salud de la población y evitar que entre al país cualquier tipo de enfermedad.
Por: Rafael Tomás Jaime








